Cambiar la caldera de gasoil por aerotermia en una casa de Tierra Estella

De la caldera de gasoil a la aerotermia: lo que hay que saber antes de dar el paso

Es la operación que más nos piden en la comarca, y también la que más dudas genera. En muchos pueblos de Tierra Estella no hay red de gas natural, así que durante décadas la calefacción ha ido con gasoil. Y el gasoil, hoy, es uno de los combustibles más caros por unidad de calor útil.

Eso hace que aquí el salto a aerotermia tenga un recorrido mayor que en una ciudad con gas natural. Pero antes de hablar de ahorro, hay tres preguntas que hay que resolver.

¿Puedo mantener mis radiadores?

Es la primera pregunta de todo el mundo, y la respuesta honesta es: depende de la temperatura a la que necesite trabajar tu instalación.

Una caldera de gasoil calienta el agua a 70-80 °C. Una bomba de calor aerotérmica rinde mejor cuanto más baja es esa temperatura, y pierde eficiencia a medida que sube. Muchos radiadores antiguos están sobredimensionados —se pusieron para casas peor aisladas de lo que exige la norma hoy—, y precisamente por eso pueden calentar de sobra trabajando a menor temperatura.

Cuando no dan, hay salidas: ampliar los radiadores más justos, sustituir algunos por modelos de baja temperatura o combinar la aerotermia con suelo radiante. Lo que no se puede hacer es poner la máquina y confiar en que salga bien. Se calcula antes.

¿Qué se hace con el depósito de gasoil?

Se retira o se anula. Es un trabajo que hay que contemplar en el presupuesto, y que algunos presupuestos «baratos» no incluyen. Pregunta siempre si está dentro, porque es una diferencia real de coste y de resultado final.

¿Por qué aquí compensa más?

Por varios motivos que se juntan en Tierra Estella:

  • No hay gas natural en muchos pueblos, así que la alternativa histórica ha sido el gasoil, caro.
  • El parque de calderas es antiguo. Si tu caldera tiene quince o veinte años, la vas a cambiar de todos modos. Y entonces la comparación correcta ya no es «aerotermia contra mi caldera actual», sino «aerotermia contra una caldera nueva de gasoil». Los números cambian.
  • Existen ayudas forales para sustituir generadores de combustible fósil por renovables. Te contamos cómo funcionan en este artículo sobre las ayudas.
  • El invierno es exigente, y eso obliga a elegir y dimensionar bien el equipo. Un aparato mal elegido tira de resistencias eléctricas cuando aprieta el frío y dispara la factura justo en los meses críticos. Uno bien dimensionado, no.

¿Cuánto se ahorra exactamente?

Aquí no te vamos a dar una cifra, y desconfía de quien te la dé sin ver tu casa. El ahorro real depende del consumo actual, del aislamiento, de la tarifa eléctrica que tengas y de los emisores. Lo que sí podemos explicarte es el mecanismo: una caldera de gasoil entrega menos energía de la que consume, mientras que una bomba de calor entrega varias veces la que gasta. Cuánto se traduce eso en tu factura, sale del estudio de tu vivienda.

Si quieres verlo con tu caso delante, pide un estudio sin compromiso: vamos a ver la casa, comprobamos si tus radiadores sirven y te lo contamos con claridad. Y si no te compensa, también te lo diremos.